Sabes que no me ando con rodeos, que lo que quiero lo consigo, que tengo claras mis intenciones y mis metas. Aún así, me sorprende cómo intentas retarme, cómo juegas sucio para que reviente, para que me hierva la sangre. Pensé que me conocías mejor...deberías saber que de lo que explota dentro de mí sólo yo tengo constancia, que soy una maestra en eso de aparentar normalidad cuando todo dentro de mí es caos; me decepcionas, más, si es que cabe. Me parece hasta dulce, ingenuo. ¿Que quieres guerra? Guerra tendrás. Sólo espero que sepas bien a qué y a quién te enfrentas, que no te des cuenta de que no tienes nada que hacer. Y desde ya, antes de empezar este juego ruin que te traes, te digo que no muerdas más de lo que puedas masticar, porque ir contra mí te queda demasiado grande.
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