Aunque no sepa aún cómo, aunque es demasiado pronto aún, sé que saldré de esto en lo que me has sumido.Lo sé porque siempre lo he hecho, y esta no tiene por qué ser la excepción. Tarde o temprano podré apaciguar todos estos sentimientos que no me dejan pensar con claridad, los ordenaré y conseguiré dejarlos en un segundo plano. No importa cuánto tiempo me lleve si lo consigo, ni tampoco me importa el tiempo que tenga que invertir en volver a encontrarme y empezar de nuevo. Aunque me hubiera encantado compartirla contigo, mi vida es mía y de nadie más, y el que quiera quedarse y quererme por como soy adelante, pero el que no, que no espere que me amolde o que me convierta en marioneta de sus caprichos. Tú has decidido salir, y por la puerta de atrás, y aunque eso me duela más a mí que a ti, es tu decisión y no me queda otra que aceptarla. Pero cuando pasen los meses, incluso los años, ya me contarás quién es el que realmente ha perdido de los dos con todo esto. Si lo has hecho una vez, nada ni nadie puede asegurarme que no vayas a repetirlo, y mal que mal, mejor ahora que más adelante cuando hubiera sido mucho más doloroso si es que cabe. Seguramente algún día pueda perdonarte, aunque estoy segura de que pasará demasiado tiempo. Y en contra de lo que te dije la última vez, ya no estoy segura de que quiera tenerte en mi vida de ningún modo, ni en lo más mínimo. No creo que pudiera, ni tampoco te mereces que lo reconsidere. Espero que todo te vaya bien, pero también que cada día que pase te pese más el hecho de haber arruinado un futuro que era más que prometedor, y juntos. Aunque sí que te puedo anticipar desde ya que el mío, contigo o sin ti, lo será.
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