Siento un millar de cosas a la vez, pero en verdad no sabría qué decirte. Que te quiero, que te extraño y que aún te aprecio lo sabes. Quién has sido, quién sigues siendo y quién me encantaría que fueras para siempre, también. Entonces ¿qué podría decirte? ¿Que no puedo escuchar a mi grupo favorito sin que resuene tu nombre de fondo? ¿Que ya no soy capaz de acordarme del sonido de tu voz y eso me entristece? ¿Que me dueles casi igual que al principio y que me siento vacía por dentro desde entonces? ¿Que sigo esperándote a pesar de todo y que me siento patética por ello? ¿Que sigues siendo la persona más especial que he conocido y que sigo sin entender cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Lo mucho que me duele y me pesa no poder felicitarte sin sentirme ridícula y reemplazable? Porque además de todo esto, siento muchas emociones más, y sinceramente, hoy me han desbordado. Sólo querría desearte lo mejor un año más, pero sin ser alguien corriente, siendo quien era para ti hace demasiado tiempo, en un pasado muy lejano para mis ojos. Así que desde la sombra - una vez más - te deseo un buen cumpleaños, que disfrutes como nadie tus veintitrés recién cumplidos, y que como te dije un día, aunque te llegue a odiar de veras, estaré ahí para ti hasta el maldito final.
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