Siempre habrá alguna persona que nos haga cuestionarnos las cosas que parecían inamovibles. Eso sólo demuestra que nada lo es. Para cuando quieres darte cuenta, ya estás más que dentro y aunque sepas que deberías salir, prefieres dejar que te envuelva. Hasta que te paras, lo piensas con la cabeza fría y sopesas los pros y contras. Hasta que te das cuenta de que aunque estarías dispuesto a hacerlo, no vas a hacerlo.
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