Volveremos a estar cerca, pero parecerá que estamos en el hemisferio opuesto al otro. Aunque lleguemos a casi rozarnos, estamos muy lejos el uno del otro. Y a partir de ahora, así es como serán las cosas. Ni siquiera una ilusa y apasionada como yo puede luchar contra todo. Hay límites incluso para mí. Hay cosas que ni siquiera yo podía obviar. Y es que en el fondo, aunque yo lo haya dudado a veces y aunque lo vivieron a la par que nosotros estarían en contra, me quiero más a mí misma. Si no, ¿cómo explicas que me haya apartado a tiempo? Si no, ¿por qué no me he dejado arrastrar a pesar de que acabaría igual o peor que tú? Creo que esa es la respuesta. Eso y que he dejado de conformarme con cualquier par de brazos dispuestos a abrazarme por las noches para no sentirme sola. Después de la cuarta va la vencida, o bueno...de la quinta. Creo que no quería darme cuenta de que tú no podías aportarme lo que yo busco en otro persona. Creo que nunca lo hiciste, pero eso no me impidió enamorarme hasta las trancas. Volví a atarme porque sabía que todo un verano haciendo y deshaciendo a mi antojo iba a suponer que no iba a necesitarte más. No quería desprenderme de ti, así que dije mejor ahora que nunca. Pero ya no había chispa. Ya nada tenía encanto. Y es que todos estamos de acuerdo en que no hay nada como la ilusión, las ganas y la emoción de la primera vez. Es parecido durante una segunda...menos en una tercera, pero incluso en esa queda una pizca de esperanza. ¿Pero en la cuarta? ¿Cuántas veces necesité (amos) para darme (arnos) cuenta de que las cosas no volverían a ser igual? Quererse no es suficiente, como tampoco lo es necesitarse. Me perdiste el respeto y por ende yo a ti. Rompiste mi confianza y no volví a recuperarla.
No implica que no te quiera, ni tampoco que no quiera estar contigo, pero hace mucho tiempo que eso dejó de ser suficiente. Me duele que no vayas a verme progresar, crecer, conseguir mis objetivos. Me duele que no vayas a celebrar mis logros y que no vayas a recogerme en las noches frías. Pero se acabó. Suena poco creíble después de haberlo dicho veinte veces, pero esta es la definitiva. Se nos fue la magia, consumimos toda nuestra dinamita. Ya está.
Necesito a alguien que me de guerra, alguien tan sumamente lleno de carácter como para contrarrestar el mío, y así complementarnos. Alguien que me quiera sin condiciones, sin tapujos, y que no me haga sentirme mal por mi forma de ser ni por mi brusquedad al decir las cosas. Alguien en quien depositar mi confianza de forma ciega como solía hacer contigo. Alguien que me quiera lo suficiente como para cuidar de mí como yo cuidaría de él y que no fuese solo cosa mía. Alguien con quien pueda hablar horas y horas de temas interesantes y saber que podría seguir así hasta el día siguiente. Alguien que me quite la ropa pero también que deje ante mí su alma desnuda. Lo peor es que supe que esas cosas, cosas que alguien como yo necesita y busca, tú no ibas a dármelas. Pero te quería tanto...estaba tan enamorada de ti...y te quiero. Pero como he dicho ya nada tenía encanto. Ya no estoy enamorada. Ya no lloro por las noches porque me duela que puedas estar con otras. Me entristece no tenerte en mi vida de ninguna forma, pero no que no estemos juntos. Supongo que todo se acaba y que esto que teníamos, se llame como se llame, no iba a ser la excepción. Puede que pasen los años, demasiados, y volvamos a encontrarnos. En otro sitio, con otro aspecto, con una nueva forma de ver la vida. Puede que quedemos de vez en cuando para tomar un café y para rememorar aquella vida que durante tantos años compartimos. Puede que incluso volvamos a encontrar el punto en común...pero nunca volveremos a ser los que fuimos. Ni juntos ni por separado. Y aunque las cosas se hayan puesto realmente feas, siempre te llevaré conmigo. Has sido la primera persona a la que he querido con toda mi alma, y la primera que me ha querido a mí de la misma forma. Te convertiste en mi hogar, en la mejor razón para volver a casa, y fuiste quien me ayudó a superar las peores cosas que me han pasado en la vida. Has sido mi verdadero primer amor, y eso, a pesar de lo que nos ha pasado, nunca voy a olvidarlo.
"A pesar de todo, fueron buenos años...fue bonito, mientras duró".
No implica que no te quiera, ni tampoco que no quiera estar contigo, pero hace mucho tiempo que eso dejó de ser suficiente. Me duele que no vayas a verme progresar, crecer, conseguir mis objetivos. Me duele que no vayas a celebrar mis logros y que no vayas a recogerme en las noches frías. Pero se acabó. Suena poco creíble después de haberlo dicho veinte veces, pero esta es la definitiva. Se nos fue la magia, consumimos toda nuestra dinamita. Ya está.
Necesito a alguien que me de guerra, alguien tan sumamente lleno de carácter como para contrarrestar el mío, y así complementarnos. Alguien que me quiera sin condiciones, sin tapujos, y que no me haga sentirme mal por mi forma de ser ni por mi brusquedad al decir las cosas. Alguien en quien depositar mi confianza de forma ciega como solía hacer contigo. Alguien que me quiera lo suficiente como para cuidar de mí como yo cuidaría de él y que no fuese solo cosa mía. Alguien con quien pueda hablar horas y horas de temas interesantes y saber que podría seguir así hasta el día siguiente. Alguien que me quite la ropa pero también que deje ante mí su alma desnuda. Lo peor es que supe que esas cosas, cosas que alguien como yo necesita y busca, tú no ibas a dármelas. Pero te quería tanto...estaba tan enamorada de ti...y te quiero. Pero como he dicho ya nada tenía encanto. Ya no estoy enamorada. Ya no lloro por las noches porque me duela que puedas estar con otras. Me entristece no tenerte en mi vida de ninguna forma, pero no que no estemos juntos. Supongo que todo se acaba y que esto que teníamos, se llame como se llame, no iba a ser la excepción. Puede que pasen los años, demasiados, y volvamos a encontrarnos. En otro sitio, con otro aspecto, con una nueva forma de ver la vida. Puede que quedemos de vez en cuando para tomar un café y para rememorar aquella vida que durante tantos años compartimos. Puede que incluso volvamos a encontrar el punto en común...pero nunca volveremos a ser los que fuimos. Ni juntos ni por separado. Y aunque las cosas se hayan puesto realmente feas, siempre te llevaré conmigo. Has sido la primera persona a la que he querido con toda mi alma, y la primera que me ha querido a mí de la misma forma. Te convertiste en mi hogar, en la mejor razón para volver a casa, y fuiste quien me ayudó a superar las peores cosas que me han pasado en la vida. Has sido mi verdadero primer amor, y eso, a pesar de lo que nos ha pasado, nunca voy a olvidarlo.
"A pesar de todo, fueron buenos años...fue bonito, mientras duró".
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