No quiero ser como una de esas chicas de las que me reía y me compadecía. De esas que perdonan un engaño pensando que no se repetirá, cuando en realidad van muchos otros detrás del primero. No quiero sentirme patética como todas ellas, excusando cosas imperdonables y haciéndome la loca ante la realidad porque eso es más fácil que admitir que la persona a la que amas ha vulnerado y ha mancillado todos vuestros recuerdos, obviando que no ha pesado nada todo ese amor que tú sientes y demuestras a un corazón frío y vacío. No quiero tener que sumar eso a la lista de cosas pendientes por perdonarme. Pero mentiría si negase que me muero por tocarle, por colocarle el pelo, por que entrelace sus dedos con los míos, apretar mis labios contra los suyos, aunque sólo fuera verle de lejos, de reojo, un segundo. Todos mis puntos nerviosos se alteran por él, todavía tiene control sobre algunas partes de mí, y me sigue quitando el sueño el recuerdo de su engaño, pero no puedo hacer lo que siento. Por una vez no puedo dar rienda suelta a mis sentimientos ni a mis instintos. Anhelo sentir su respiración contra mi nuca, su cuerpo contra el mío, sólo una vez más. Extraño cualquier cosa que venga de él. Era mi verdadera alma gemela, y ambos lo sabíamos. Era mutuo o eso quiero seguir pensando. Y aunque me duele de una forma indescriptible y sobrehumana, tengo que darle tiempo a todo esta situación, tengo que sanar demasiadas heridas, que cerrar otras tantas puertas y cicatrices todavía. Sé que no quiero perderme nada de su vida, no ahora mismo, pero no quiero convertirme en su sombra ni en su fantasma. No quiero ser un alma a la deriva detrás de alguien que no supo amarme como yo le amaba y amo. No quiero sentirme todavía más vacía, ni más dolida, y hacer lo que siento sólo me acarrearía arrepentimiento y reproches. Le amo con cada parte de mi ser, desde el fondo del doble fondo de mi cuerpo, y su olor y su tacto están tatuados en mi alma. Es más, estoy segura y me jugaría hasta el pellejo sin miedo al decir que nadie, pero absolutamente nadie va a quererte como yo, no a mi manera ni de la forma tan profunda e intensa como yo aún lo hago. Eso no va a cambiar en demasiado tiempo, me hará perderme y desorientarme a cada paso que de y lo sé, pero es que simplemente no puedo hacerme esto a mí misma.
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