Hace mucho tiempo que no voy, creo que unos cuatro años. Adoro esa ciudad, adoro ese olor que me inunda cada vez que vuelvo. Lo único que detesto es cuando al respirar un poco más hondo, se calan dentro de mí los recuerdos de personas que siguen allí, pero no para mí. Puede que por eso, porque donde antes iban veinte ahora van cuatro a buscarme, sea el motivo de no haber ido ya. No es fácil volver a un sitio donde antes te querían personas a las que tú querías, y darte cuenta de que ahora preferirían darse la vuelta a mirarte a los ojos. No es fácil estar en algún recóndito lugar y que te acuerdes de repente de algo estúpido pero bonito que pasó en él.No soy cobarde, soy tenaz, constante y aunque algo lenta para superarlo,sé que lo conseguiré algún día. Puede que llegue el momento en que sea capaz de volver sin que me inunde esa tristeza, esa mezcla entre melancolía y lágrimas que me atraviesa el cuerpo desde que las cosas ya no son lo que eran. Supongo que aunque pasen cuantos años, no podré arrancar de mi piel sus huellas, no mientras mi corazón vibre. Por suerte, aún hay personas por las que merece la pena volver.

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