Sé que dentro de un tiempo dejará de dolerme cada parte de mi cuerpo. Espero no arrepentirme dentro de unos meses ni en unas semanas. Estoy demasiado confusa como para estar segura de nada, y menos sobre algo que trate de ti y de mí. Ya no hay un nosotros, es más, nunca lo hubo. Por una vez no caigo en la trampa de creer que es mi culpa, porque si hoy estamos más lejos el uno del otro que nunca es porque lo que ha puesto distancia entre los dos es tu desconfianza y tu rencor. Te he querido lo mejor que he sabido, sin trampa ni cartón; no hubo tapujos ni mentiras...te di todo de mí sin excepción, y aunque sigo queriéndote y aunque sé que tú también lo haces, a pesar de lo que muchos creen, no es suficiente. Sé que de una forma o de otra voy a tenerte siempre conmigo. Has sido mi mejor amigo durante muchos años, y has sido la persona que siempre ha estado ahí para mí sin excepciones, hasta cuando no podías ni mirarme a la cara y viceversa. Hemos sido como una sola persona durante cuatro largos años, y no te cambiaría por nadie. Confío en que encontraremos la forma de volver a una estabilidad, aunque no sea de momento ni dentro de mucho tiempo. Hemos salido de cosas peores, hemos superado demasiado como para estancarnos aquí. Sí, no estamos hechos el uno para el otro, nunca nos ha salido bien, y tres de tres en fallos puede que sea la pista que no queríamos ver pero es así. Aunque me duela y me desgarre; aunque siga palpitándome el pecho por las noches echándote de menos. Con el tiempo eso pasará. Encontrarás a esa persona que te complemente como te mereces, aunque te aseguro que no te querrá como yo. En cuanto a mí, eso es bastante más complicado, aunque no pierdo la esperanza de algún día encontrar a ese alguien que esté a mi justa medida. Te quiero, y de una forma u otra, tú vas a permanecer en mi vida y yo en la tuya.
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