viernes, 25 de abril de 2014

Taking chances.

Poner demasiado a prueba nuestros límites puede salirnos demasiado caro a veces. Y quien diga que no los tiene es un necio. 
Puede que no me recupere de una segunda, y sé que es una posibilidad. Puede que lo repitas y que esté cometiendo un gran error, y puede que llegue a lamentarlo en un futuro no tan lejano. Pero te quiero. Te quiero y por eso prefiero jugármela por ti, aunque sea la última vez, antes que pasarme el resto de mi vida pensando qué hubiera pasado si te hubiera dado una segunda oportunidad, si seríamos felices. 
Puede que me hagas más desdichada todavía, o puede que realmente me hagas feliz. No lo sé. Pero si vuelvo a equivocarme, si vuelves a decepcionarme y si corroboras lo que todos piensan y dicen de ti yo ya no tendré nada que replantearme. No otra vez. 

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