Me tenías demasiado mal acostumbrada y posiblemente por eso
esté ahora mismo más moña de lo normal. Te tenía para mí en los recreos de
biblioteca, en el camino a casa de las dos o por lo menos una parte, en las
tardes de por semana quejándonos de todo lo que teníamos que hacer pero sin
hacer nada, los viernes con Terry amenizándonos con Love of Lesbian o Dorian,
en los sábados pletóricos que siempre acababan regular o mal y en los domingos
de resaca compartida. Y ahora ¿qué? Ahora mismo hace un mes y seis días que no
te veo y sinceramente se me cae el mundo encima ya. No estoy acostumbrada a
tener que compartirte con nadie ni mucho menos a tenerte tan lejos, a no verte
en tanto tiempo. Sabíamos que algún día tendríamos que salir de casa y empezar
una vida lejos de ese pueblo, lejos de nuestra familia, lejos de todos los
recuerdos, tanto bueno como malos, que teníamos allí, pero lo que no queríamos
pensar es que esa nueva vida, ese soplo de aire fresco, nos iba a barrer tan lejos
la una de la otra.
No eres precisamente el tipo de persona que pega conmigo,
pero aquí estamos. No parecía que alguien como tú tuviera mucho que ver con
alguien como yo, pero míranos. Tampoco eres la persona que más tiempo lleva en
mi vida, pero sé que has llegado para quedarte. Para permanecer cuando otros se
vayan, para cuidarme cuando otros me destrocen, para hacerme saber que llegaste
sin el propósito de despedirte.
Sé que dos años (casi tres) pueden no parecer suficiente
para conocer a una persona, y realmente pienso que nadie acaba de conocer a
nadie, pero tú te sabes de memoria cada una de mis cicatrices y de mis momentos
gloriosos al igual que yo los tuyos; has compartido conmigo tus secretos, unos
más oscuros que otros, y tú conoces prácticamente todo de mí. Me has visto en
mis momentos más bajos, en los días más grises, en todas las veces que he
estado a punto de rendirme y en las que me he rendido equivocadamente y aun así
no te has ido. Así que me parece que entre nosotros lo del tiempo está de más.
Han sido dos años muy intensos, en los que nos hemos dejado conocer y querer,
apreciar y cuidar, comprender y confiar. Nos conocimos en un momento en el que
ambas necesitábamos a alguien que nos escuchara de verdad y no que sólo oyera
palabras sin que le importaran.
No puedo imaginarme ya un día o un verano o una locura sin
que seas coprotagonista conmigo. Con cada gesto, con cada bronca, con cada noche
en vela o con el simple hecho de escuchar todos mis chaparrones te has ganado a
pulso que seas en quien más confío, la primera persona a la que recurro para lo
bueno o para lo malo. Eres uno de los pocos motivos por los que me apetece
volver a casa cada dos fines de semana y por quien el hecho de imaginarme todo
un verano allí no me parece tan horrible. ¿Por qué iba a serlo? Nos lo
pasaremos la mitad ebrias y la otra mitad riendo, así que no creo que nada nos
pueda salir tan mal. Y no importa que ahora nuestra vida relación sea un poco virtual de más, porque ni tú ni yo somos propias de caer en la rutina, y si lo hacemos, ya se nos ocurrirá alguna gilipollez lo bastante surrealista para no perder la costumbre.
Gracias por hacer que vuelva a tener fe en una persona,
sabes lo que me cuesta eso y más después de los últimos acontecimientos. Por
todo lo que has hecho pero también por lo que sé que harás por mí, y por
quererme tal y como soy, sin esperar que cambie ni que coincida con el
prototipo de persona que puede que a veces necesites que sea. De que disfrutes
de los 19 como nadie aunque no te gusten demasiado, me encargaré yo, y así
hasta que seamos unas señoras mayores y recordemos cómo empezó todo y cómo tras
muchos años, por suerte, hay cosas que no cambian.
¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES PRINCESA! NO SABES LO MUCHO QUE TE
QUIERO.
PD: sé que no es lo mejor que te he dicho, pero mis musas han volado :( .
PD2: siento el retraso pero bueno ya sabes que como siempre, mal y tarde, la tienes aquí.
PD: sé que no es lo mejor que te he dicho, pero mis musas han volado :( .
PD2: siento el retraso pero bueno ya sabes que como siempre, mal y tarde, la tienes aquí.









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