domingo, 27 de octubre de 2013

Respect yourself.

Ser una más, una vez más, no sería para tanto, ¿no? En realidad sería mucho peor. ¿De qué sirve ser alguien más? ¿Quién va a recordarte así? Ya no es cuestión de principios ni de moral, ni siquiera de orgullo. Es dignidad y respeto hacia una misma. Una más para él es otra copa de más, otro disgusto más, para ti está claro. Un triunfo suyo por un tormento tuyo no merece la pena. Nada que suponga pasar desapercibida para alguien la merece. Piénsalo bien; si, nadie niega que sería divertido. Es más, estoy segura de que sí. Alcohol, sexo y placer. Y ¿luego qué? Meses de arrepentimiento, de vergüenza... decepción. ¿Cómo se supone que se cura eso después? Sencillamente no lo hace aunque lo creamos. ¿Qué pasa luego con esos principios de honor que le replicas a los demás? ¿Acaso en en ti no influyen? Ser fácil es sencillo, es lo común, pero ser alguien íntegro que se respeta y que merece la pena no puede serlo cualquiera.

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