Son demasiadas cosas como para no explotar por dentro. Vivimos la mayor euforia juntos, pero también el arrepentimiento. Fuimos como uña y carne y de un día para otro pasamos a ser dos desconocidos. Has sido la persona que más hondo me ha calado y también la que me ha roto en pedazos más veces. No fuiste el primero en irte, pero sí la persona que más me ha dolido de todas con su marcha. Te he querido de una forma descomunal, y aunque no estoy segura, posiblemente te he odiado alguna vez con la misma intensidad. Eres todo lo opuesto a mí, y aún así dudo que existan dos personas que se compenetraran mejor que nosotros. Y a pesar de ser un capullo integral, verte es lo que más ansío en este momento.
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